miércoles, 24 de junio de 2009

Plagiario

Leyendo la poesía de Borges me digo que, como escritor de versos, tan solo soy un plagiario, un mal plagiario. Entonces, de pronto, me asalta la duda: ¿y como persona?

La respuesta me viene cuando me doy cuenta de que, la pregunta en sí, es borgiana.

Naturalmente no soy Borges, ni otro Borges, ni el otro Borges: soy, todos los somos, resultado de una cantidad enorme de influencias. Somos plagiarios de muchos, y a las particulares combinaciones de influencias, o de plagios, le llamamos personalidad.

El orgullo y la ingratitud nos hacen olvidar nuestras deudas. Pero cuando, de pronto, ves tanto de ti en un lugar concreto bajo un nombre concreto el recuerdo vuelve y el yo se diluye, el manos durante un rato.

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